Me da grima tocarme los codos cuando están resecos. Y el chirriar del tenedor cuando lo resbalas sobre el plato. Me da grima morder o llegar a notar el saborcillo metálico de las cucharillas. También el oir crujir los huesos; Sobretodo el de las rodillas. O arañar las paredes. Incluso llegar a apretar mucho mucho los dientes.
Me da rabia pensar que te tengo tan solo a unos pocos metros, pero que no puedo llegar hasta tí.
martes, 20 de septiembre de 2011
sábado, 17 de septiembre de 2011
(S)he.
Él la observaba. Todo el tiempo, a todas horas. No había día en que no lo hiciera. Ella.
Ella era él, formaba parte de si mismo. Una parte... quizás demasiado grande, si se desprendía: puf, se esfumaba, y el todo se convertía en nada.
Él miraba cada uno de sus gestos, de sus acciones, bebía de lo que veía. Bebía con sed, con ansiedad. Ella le gustaba mucho, muchísimo, quizás... demasiado. Él intentaba ver más allá de sus ojos, de su mirada. Deseaba saber lo que ella sentía, lo que pensaba, para que no le rechazase, para cambiar lo que no la gustaba, para ser mejor. Para que ni siquiera se le pasase por la cabeza el dejarle. (Nunca, jamás.)
Para ser perfecto.
Ella se reía (con esa risa que a él tanto le gustaba), le agradaba sentirse tan amada. Muchas veces le decía: -"Para, déjame."- Pero entre sus sonrisas, ninguno se lo tomaba en serio.
Una vez, ella, muy seria le dijo... no, ni si quiera le dijo nada.
Le miró, y él lo comprendió todo.
Podía vivir por ella, podía quererla, amarla, como siempre lo había hecho, hasta el fin de sus vidas.
Pero le había pedido espacio. Se agobiaba con facilidad. Necesitaba su intimidad.
Y él, como tanto la quería, se lo concedió.
La seguía observando, mirando, seguía intentando comprenderla, pero en la lejanía, con espacio.
Ninguno de los dos se imaginó que tuviese consecuencias, y menos con esa desmesura.
Ninguno de los dos se imaginó que su amor, ya de por sí grande, pudiese seguir aumentando.
Ella era él, formaba parte de si mismo. Una parte... quizás demasiado grande, si se desprendía: puf, se esfumaba, y el todo se convertía en nada.
Él miraba cada uno de sus gestos, de sus acciones, bebía de lo que veía. Bebía con sed, con ansiedad. Ella le gustaba mucho, muchísimo, quizás... demasiado. Él intentaba ver más allá de sus ojos, de su mirada. Deseaba saber lo que ella sentía, lo que pensaba, para que no le rechazase, para cambiar lo que no la gustaba, para ser mejor. Para que ni siquiera se le pasase por la cabeza el dejarle. (Nunca, jamás.)
Para ser perfecto.
Ella se reía (con esa risa que a él tanto le gustaba), le agradaba sentirse tan amada. Muchas veces le decía: -"Para, déjame."- Pero entre sus sonrisas, ninguno se lo tomaba en serio.
Una vez, ella, muy seria le dijo... no, ni si quiera le dijo nada.
Le miró, y él lo comprendió todo.
Podía vivir por ella, podía quererla, amarla, como siempre lo había hecho, hasta el fin de sus vidas.
Pero le había pedido espacio. Se agobiaba con facilidad. Necesitaba su intimidad.
Y él, como tanto la quería, se lo concedió.
La seguía observando, mirando, seguía intentando comprenderla, pero en la lejanía, con espacio.
Ninguno de los dos se imaginó que tuviese consecuencias, y menos con esa desmesura.
jueves, 15 de septiembre de 2011
"Propias palabras de consuelo."
+¿Alguna vez has tenido la sensación de que estás en el lugar equivocado?. ¿De que ese no es tu sitio, ni tu gente, que no deberías estar allí?.
-Estás perdida, en un mundo paralelo al tuyo, diferente, raro. Sí, es una sensación horrible. Pero supongo que todo el mundo la experimenta alguna vez, y que yo sepa, la mayoría de la gente sale ganando. Llegará un momento en el que te habituaras, en el que ya estarás cómoda, formarás parte de ese universo.
+Pero todo lo que has vivido, tu antigua vida...
-¿Porqué antigua si es la misma?
+Bueno, todo lo que has dejado atrás... es mucho, demasiado.
-Pero aprenderás a compaginarlo, a vivir con ello, con lo de ahora y con lo de antes.
+¿Podré sumar el pasado con el futuro, con el presente?, ¿podré hacer una fusión de todo?.
-¿Un resumen de tu vida.? Primero tendrás que organizar tus propios sentimientos y emociones, y finalmente experimentarlas y vivirlas.
"Pero todo, a su debido tiempo."
-Estás perdida, en un mundo paralelo al tuyo, diferente, raro. Sí, es una sensación horrible. Pero supongo que todo el mundo la experimenta alguna vez, y que yo sepa, la mayoría de la gente sale ganando. Llegará un momento en el que te habituaras, en el que ya estarás cómoda, formarás parte de ese universo.
+Pero todo lo que has vivido, tu antigua vida...
-¿Porqué antigua si es la misma?
+Bueno, todo lo que has dejado atrás... es mucho, demasiado.
-Pero aprenderás a compaginarlo, a vivir con ello, con lo de ahora y con lo de antes.
+¿Podré sumar el pasado con el futuro, con el presente?, ¿podré hacer una fusión de todo?.
-¿Un resumen de tu vida.? Primero tendrás que organizar tus propios sentimientos y emociones, y finalmente experimentarlas y vivirlas.
"Pero todo, a su debido tiempo."
lunes, 12 de septiembre de 2011
The first day of my life.
Hasta hace nada podría describir mi vida como un camino. Recto; ni muy ancho ni muy estrecho, perfecto a mi parecer. Como todo camino este disponía (y sigue haciéndolo) de baches y obstaculos que hacen que a veces vaya más despacio, que me tropieza o que camine incomoda. Sin embargo también existían (y siguen existiendo) zonas más resbaladizas en las que podía incluso patinar. Estas son menos comunes, porque corresponden a los momentos de más euforia, de más adrenalina. Son mis zonas preferidas del camino, vas como una bala, sin miedo, libre.
Lo malo es que duran muy poco, el tiempo se esfuma sin que te des cuenta. Visto y no visto.
Pero ahora ese camino, de repente, se ha agrandado. Las piedras que habia a los lados como límites han desaparecido, y ahora están mucho más lejos. A lo largo de mi vida, esos límites se han ido poco a poco agrandando pero casi ni se percibía. Este es un gran cambio, a mi vida, a mi camino, se van a unir muchos mas caminantes que caminaran a mi lado, paralelamente. Con algunos tendré más contacto, con otros no tanto. Con unos compartiré ropa, comida y abrigo, asi como cariño, amor y amistad. Con otros palabras o incluso miradas; Pero otros caminantes, otros muchos, que compartían, que han compartido a lo largo de este camino todo eso conmigo, cambiarán de ritmo, iran por diferentes salientes, atajos y yo me quedaré donde estaba. Seguramente coincidiremos en albergues, hoteles de carretera o incluso campings donde descansaremos de nuestra larga caminata. Pero todo lo vivido, todo lo realizado, lo pasado durante este viaje, en este camino no se olvidará nunca por mucho que cambie.
Se puede tener miedo, en cierto modo asusta; que de repente, sin tenerlo planeado, cambie tu compañero de viaje, el que ha estado contigo durante toda su vida, la tuya. Pero esa incertidumbre puede variar a curiosidad, ¿quién vendrá ahora ha acompañarte, a sumarse a toda las personas que se quedan contigo?, ¿a quien le tocará ayudarte, aguantarte y hacerte reír en los malos momentos?.
Esperemos que ese ensanchamiento del camino valga la pena.
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar."
Lo malo es que duran muy poco, el tiempo se esfuma sin que te des cuenta. Visto y no visto.
Pero ahora ese camino, de repente, se ha agrandado. Las piedras que habia a los lados como límites han desaparecido, y ahora están mucho más lejos. A lo largo de mi vida, esos límites se han ido poco a poco agrandando pero casi ni se percibía. Este es un gran cambio, a mi vida, a mi camino, se van a unir muchos mas caminantes que caminaran a mi lado, paralelamente. Con algunos tendré más contacto, con otros no tanto. Con unos compartiré ropa, comida y abrigo, asi como cariño, amor y amistad. Con otros palabras o incluso miradas; Pero otros caminantes, otros muchos, que compartían, que han compartido a lo largo de este camino todo eso conmigo, cambiarán de ritmo, iran por diferentes salientes, atajos y yo me quedaré donde estaba. Seguramente coincidiremos en albergues, hoteles de carretera o incluso campings donde descansaremos de nuestra larga caminata. Pero todo lo vivido, todo lo realizado, lo pasado durante este viaje, en este camino no se olvidará nunca por mucho que cambie.
Se puede tener miedo, en cierto modo asusta; que de repente, sin tenerlo planeado, cambie tu compañero de viaje, el que ha estado contigo durante toda su vida, la tuya. Pero esa incertidumbre puede variar a curiosidad, ¿quién vendrá ahora ha acompañarte, a sumarse a toda las personas que se quedan contigo?, ¿a quien le tocará ayudarte, aguantarte y hacerte reír en los malos momentos?.
Esperemos que ese ensanchamiento del camino valga la pena.
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar."
martes, 6 de septiembre de 2011
+¿Qué aventura has venido a buscar?;
-"Podría decir que lo entiendo, pero entonces mentiría.
No, no lo entiendo. a mi forma de ver, es como que intentas forzar la situación; te intentas convencer de que sientes algo diferente, como si tuvieses miedo de caer en la trampa.
¿Es eso?, ¿Tienes miedo de enamorarte?.
Rechazas el verme, pero sin embargo insistes en hablar, en seguir, en aumentar mis creencias de poder ganar.
Por una parte me gusta tu juego, es entretenido.
Pero no me gustan tus reglas, no las entiendo.
Por eso no voy a dejar de insistir, aunque ya haya perdido por segunda vez; jugaré otra partida.
No me creo invencible, ni las tengo todas conmigo.."
-"Pero dicen, que a la tercera va la vencida, ¿no?."
No, no lo entiendo. a mi forma de ver, es como que intentas forzar la situación; te intentas convencer de que sientes algo diferente, como si tuvieses miedo de caer en la trampa.
¿Es eso?, ¿Tienes miedo de enamorarte?.
Rechazas el verme, pero sin embargo insistes en hablar, en seguir, en aumentar mis creencias de poder ganar.
Por una parte me gusta tu juego, es entretenido.
Pero no me gustan tus reglas, no las entiendo.
Por eso no voy a dejar de insistir, aunque ya haya perdido por segunda vez; jugaré otra partida.
No me creo invencible, ni las tengo todas conmigo.."
-"Pero dicen, que a la tercera va la vencida, ¿no?."
Terrorismo emocional.
Por una parte soñar esta bien.
Eres capaz de provocar las cosas mas imposibles que no podrían ocurrir en el mundo real, creas tu propio mundo, lo desarrollas, todo lo que deseas puede cumplirse. De verdad.
Soñar también sirve para recordar, para mezclar tus propios deseos con la vida real, para afrontar miedos o aclarar dudas. Para alimentar tu esperanza.
Pero por otra parte... puede ser una droga.
Te enganchas poco a poco a ella, confundes la fantasía con la realidad, te crees que puede ocurrir todo lo que sueñas.
Es peligroso, como he dicho antes, soñar sirve para alimentar tu esperanza, pero si te sobrepasas, engorda, se hace enorme, un globo que se hincha, y se hincha, pero nunca explota. Hay hay que tener cuidado, los sueños te confunden y hacen que te confíes. Que te creas la mentira, que veas solo lo que quieres ver, que no te des cuenta de la verdad, de la realidad.
Yo, sin embargo, sigo soñando, porque si no lo hiciera no aprendería, no aprendería a que hay que arriesgarse a pesar de todo, que aunque te caigas una y otra vez, hay que volver a levantarse, y seguir y volver a arriesgarte, aunque vuelva a repetirse el mismo ciclo de siempre.
Porque llegará un día en el que soñar se convertirá en vivir, y te des cuenta de que la vida, ya de por si, es un sueño.
Eres capaz de provocar las cosas mas imposibles que no podrían ocurrir en el mundo real, creas tu propio mundo, lo desarrollas, todo lo que deseas puede cumplirse. De verdad.
Soñar también sirve para recordar, para mezclar tus propios deseos con la vida real, para afrontar miedos o aclarar dudas. Para alimentar tu esperanza.
Pero por otra parte... puede ser una droga.
Te enganchas poco a poco a ella, confundes la fantasía con la realidad, te crees que puede ocurrir todo lo que sueñas.
Es peligroso, como he dicho antes, soñar sirve para alimentar tu esperanza, pero si te sobrepasas, engorda, se hace enorme, un globo que se hincha, y se hincha, pero nunca explota. Hay hay que tener cuidado, los sueños te confunden y hacen que te confíes. Que te creas la mentira, que veas solo lo que quieres ver, que no te des cuenta de la verdad, de la realidad.
Yo, sin embargo, sigo soñando, porque si no lo hiciera no aprendería, no aprendería a que hay que arriesgarse a pesar de todo, que aunque te caigas una y otra vez, hay que volver a levantarse, y seguir y volver a arriesgarte, aunque vuelva a repetirse el mismo ciclo de siempre.
Porque llegará un día en el que soñar se convertirá en vivir, y te des cuenta de que la vida, ya de por si, es un sueño.
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